domingo, 23 de diciembre de 2018

LA PINTURA, EL DIBUJO Y LOS NIÑOS: SU IMPORTANCIA Y LOS GRANDES BENEFICIOS


Dr. Franco Lotito C. – www.aurigaservicios.cl
Académico, Escritor e Investigador (PUC-UACh)

“La capacidad creativa no se desgasta jamás: cuanto más se la usa y estimula, tanto más crece, se desarrolla y fructifica” (F.L.C.).


La pintura, el dibujo y el arte existen desde hace miles de años y reflejan claramente una forma de expresión interna del ser humano. Tanto es así, que se han descubierto miles de dibujos –o representaciones– de épocas pretéritas, que fueron hechos sobre rocas o paredes de las cavernas donde habitaban nuestros antepasados, siendo la Cueva de Altamira, ubicada en Cantabria, España, uno de los lugares más famosos en el mundo, donde se descubrió una de las muestras pictóricas y artísticas de pinturas rupestres más importantes de la prehistoria.
Asimismo, son muchas las investigaciones que se han llevado a cabo en orden a estudiar en forma detenida las ventajas y beneficios que aportan el dibujo y la pintura en personas de  todas las edades, pero especialmente, en los niños y también en los adultos mayores. En función de lo anterior, padres y profesores deberían tener presente los siguientes aspectos beneficiosos del acto de incentivar la veta artística de los niños, fomentando su inclinación natural a pintar y dibujar.
1. Afirma y mejora la psicomotricidad: el acto de tomar  lápices y pinceles en las manos, ayuda a los niños a entrenar y regular ciertos movimientos de los dedos y ponerlos en “sintonía” con su cerebro, desarrollando su motricidad fina –o habilidad manual–, al estimular una serie de redes neuronales que, de otra forma, se perderían a causa de un proceso regulador de tipo neurológico que tiene lugar en el cerebro llamado “poda neuronal” que destruye axones y dendritas de las sinapsis entre neuronas, cuando estos centros neuronales no son activados y estimulados. En cambio, la estimulación, acompañada de la práctica de la actividad de pintar, facilita, posteriormente, la realización de otras tareas más complejas como escribir y manipular instrumentos más pequeños.
2. Permite a los niños relajarse y bajar “las revoluciones”: el acto de concentrarse en una actividad como la pintura y el dibujo se convierte en un proceso terapéutico y placentero, que permite a las personas expresar sus emociones y sentimientos a través del uso de distintos colores, estilos y formas. También se la puede considerar como una forma de “desahogo emocional”, ya que permite a los niños canalizar las emociones negativas que pudieran estar afectándolos.
3. Facilita y fomenta la comunicación entre hijos y padres: en el caso de los niños, el dibujo y la pintura se convierten en una suerte de “medio de comunicación” a través del cual, los niños expresan su estado emocional y su sentir interno, siendo una forma de expresión que para los niños es más sencilla que la comunicación verbal. Este aspecto “expresivo-comunicativo” es el que ha llevado a muchos expertos en la materia, a recomendar a los padres prestar mucha atención a todo aquello que dibujan sus hijos, ya que por intermedio de los dibujos los niños pueden expresar sus conflictos internos, sus estados de ánimo –tristeza, molestia, miedo, angustia, temor al rechazo, etc.–, así como sus incomodidades y malestares.
4. Incrementa la autoestima de los menores: en la medida que los niños van aprendiendo a mejorar y “afinar”, tanto los trazos, como sus dibujos y su forma de pintar, ese crecimiento interno –y la satisfacción asociada a este proceso–, conduce automáticamente a que los niños se sientan bien, felices y contentos consigo mismos.
5. El dibujo se transforma en diversión pura: esto es, precisamente, lo que sucede, cuando a los niños se les permite usar los colores y las formas como ellos lo prefieran, sin que exista “sanción” o “restricción” por parte del adulto, porque al niño se le ocurrió pintar un árbol rojo, morado o amarillo, y donde el cielo tampoco tiene que ser, necesariamente, de color azul. Ellos van descubriendo paulatinamente un espacio propio donde dar rienda suelta a su creatividad e imaginación, y mientras más usen dicha creatividad e imaginación, tanto más se desarrolla y se abre su mente a nuevas combinaciones de formas, trazos y colores.
6. Así como el hábito de leer mejora la capacidad de comprensión lectora, a través del dibujo y la pintura los niños aprenden a valorar y amar el arte: la razón es muy simple, ya que con la pintura, los niños están frente a un nuevo tipo de lenguaje, a saber, un “lenguaje de tipo visual”, donde los colores y la multiplicidad de trazos y figuras geométricas los lleva a querer aprender más acerca de esta otra forma de expresión personal.
7. Incrementa la capacidad de atención, concentración y disciplina: si hay algo que ha despertado la curiosidad de los investigadores, es observar cómo los niños concentran y focalizan su atención cuando están pintando a gusto, siendo ellos mismos quienes se auto-disciplinan acerca de cuándo, cómo y dónde pintar. Los estudios han demostrado, que la pintura es una herramienta sumamente efectiva para efectos de regular la conducta de los niños hiperactivos, estimulando su autocontrol y su regulación emocional.
8. Estimula la capacidad de abstracción y de resolución de problemas: se ha demostrado a través de imágenes de resonancia nuclear magnética, que mientras el niño pinta y se entusiasma con lo que hace, todo su cerebro se activa, por cuanto, tanto el hemisferio izquierdo –responsable de las tareas que implican el uso de la secuencia lógica–, como así también el hemisferio derecho –relacionado con la imaginación y la creatividad–, entran en acción, lo que conduce al desarrollo de capacidades cognitivas superiores en los niños.
9. Es altamente terapéutica y sanadora: hoy en día, la pintura y el dibujo son utilizados en todo el mundo como una fórmula terapéutica muy exitosa y transversal, ya que puede ser aplicada por igual en niños, jóvenes, adultos y personas de la tercera edad. Muy conocido es el caso de los niños afectados por trastornos como el autismo, quienes se caracterizan por su extrema dificultad para comunicarse con su entorno más cercano. Algo similar acontece, cuando se motiva a los adultos mayores a pintar y dibujar como una fórmula probada para mantener atenta y activa tanto su mente, así como también su memoria, su motricidad fina y su capacidad de concentración.
Digamos, finalmente, que otro aspecto no menor que se logra en los niños a través de la práctica de la pintura y el dibujo, es el desarrollo de su sensibilidad para el arte, ya que los niños perciben las cosas de manera un tanto distintas a cómo lo hacen los adultos. De ahí que se diga, que el arte “humaniza” a las personas, siendo su cultivo otra de las cosas que, junto a la escritura, nos diferencia de los animales.

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