jueves, 22 de marzo de 2018

DÍA INTERNACIONAL DE LOS BOSQUES

Dr. Franco Lotito C.  –  www.aurigaservicios.cl
Académico, Escritor e Investigador (UACh)

“Cuando hayas cortado el último árbol, contaminado el último río y pescado el último pez, te darás cuenta que el dinero no se puede comer” (Frase atribuida a un nativo Indoamericano).


Cada 21 de marzo se celebra el Día Internacional de los Bosques y, al respecto de esta celebración instituida por la Asamblea General de la Naciones Unidas, hay una cosa muy cierta y que no es posible rebatir: una nación que tala y destruye sus bosque de manera absurda, indiscriminada y por un mero beneficio económico del momento, lo único que hace es destruirse a sí misma, por cuanto, los bosques representan –literalmente– los pulmones de nuestro planeta. Ellos son los encargados de purificar el aire y liberar la Tierra del exceso de contaminación que existe sobre en nuestro planeta. Planeta, por cierto, del cual no tenemos repuesto, ya que es el único hogar que tenemos a disposición.
El objetivo de la Naciones Unidas cuando instituyó esta fecha era simple y con un sentido muy claro: rendir un homenaje a la importancia de todos los tipos de bosques que existen sobre la Tierra, buscando crear conciencia acerca de la necesidad de cuidar dichos bosques, ya que de ellos depende, en gran medida –se quiera aceptar o no esta verdad– la supervivencia de la humanidad. Toda vez que se celebra este día, lo que se hace es alentar a las distintas naciones para que adopten todas las medidas  e iniciativas posibles –ya  sea en el plano local, nacional e internacional– para el cuidado de los bosques. De ahí la importancia que se le da a la preservación y cuidado de la selva amazónica, llamada los “pulmones del mundo”.
En este sentido, las observaciones y advertencias de Mahatma Gandhi hace más de 100 años atrás, representan un aviso admonitorio de lo que el ser humano está haciendo con su medio ambiente, al señalar que “aquello que le estamos haciendo a los bosques del mundo, no es sino un simple reflejo de aquello que nos estamos haciendo a nosotros mismos y unos a otros”. Simple, directo y claro.
De acuerdo con diversas investigaciones y estudios de Naciones Unidas y otros organismos internacionales, aquí se revisan brevemente algunas razones de la importancia de los bosques:
1. Los bosques y los árboles almacenan carbono y liberan oxígeno a la atmósfera, lo que sin duda ayuda a mitigar las graves repercusiones del alto nivel de contaminación ambiental y del cambio climático que vive nuestra generación.
2. Los parques y zonas verdes urbanas existentes, así como los bosques repartidos por todo un país, posibilitan llevar un estilo de vida activo y saludable, contribuyendo al mejoramiento de la salud mental  y en la prevención de diversas enfermedades pulmonares, al mismo tiempo que se brinda un lugar donde las personas pueden divertirse, socializar y descansar.
3. Gracias a insectos como las abejas –que permiten la polinización de los árboles–, tenemos una gran diversidad de frutas que millones de personas utilizan para uso doméstico y sustento diario, así como también para la venta, con el fin de obtener ingresos que les permitan mantener a sus familias.
4. Los árboles ayudan a reducir la contaminación acústica, ya que proporcionan una suerte de barrera natural que protege a los hogares cercanos a las carreteras y zonas industriales.
5. La madera representa una importante fuente de energía renovable, ya que la dendroenergía, es decir, aquella que proviene de los árboles, le proporciona a los seres humanos más combustible que toda la energía generada en su conjunto por el sol, el agua y el viento. Los cálculos internacionales indican que el suministro de energía a través de la madera representa aproximadamente el 45% de total energético: 27% en África, 13% en Latinoamérica y el Caribe y 5% en Asia y Oceanía.
6. Alrededor de la mitad de la producción mundial de madera se utiliza como fuente de energía para cocinar, calentarse y generar electricidad, lo anterior significa que gracias a los combustibles que provienen de las masas boscosas alrededor de 2.400 millones de personas en todo el mundo pueden cocinar, hervir agua y calentar sus hogares.
7. De acuerdo con datos suministrados por un grupo de expertos de las Naciones Unidas, la dendroenergía es un motor de crecimiento económico, ya que alrededor de 900 millones de personas –principalmente en los países en desarrollo¬– se dedican al sector de energía de origen forestal a tiempo parcial o completo, una razón adicional para efectos de cuidar nuestros bosques.
8. Los árboles, conjuntamente con contribuir a una mayor y mejor calidad de vida, también aportan a un considerable ahorro energético en las zonas urbanas, ya que la plantación y distribución estratégica de árboles en zonas urbanas puede enfriar el aire entre 2 y 8 grados centígrados.
9. Las masas boscosas proporcionan además de aire limpio, mayor cantidad de agua y energía renovable con efecto neutro en cuanto a emisiones de dióxido de carbono. Por lo tanto, una gestión sustentable de los bosques contribuye a un futuro mucho más saludable y ecológico para la humanidad. 10. Al cubrir casi un tercio de la superficie terrestre, los bosques juegan un rol fundamental en la vida del planeta, por cuanto, se calcula que alrededor de 1.600 millones de personas –que incluye a más de dos mil pueblos indígenas– dependen directamente de los bosques para su supervivencia, al obtener de ellos alimentación, medicinas, combustible y abrigo.
11. Desde un punto de vista netamente biológico, los bosques que cubren la Tierra son ecosistemas muy diversos, donde se albergan más del 80% del todas las especies animales y vegetales.
Ahora bien, no obstante los numerosos beneficios ecológicos, sociales y económicos que nos entregan los bosques, la deforestación y los incendios –intencionales y no intencionales– por mano del hombre continúan imparables arrasando con los bosques a una tasa de 14 millones de hectáreas al año, siendo responsable de alrededor de un 15% de las emisiones de gases que producen el efecto invernadero y que contribuyen claramente al calentamiento global.
Por lo tanto, resulta imperioso, tal como lo ha planteado el Foro de las Naciones Unidas para los Bosques, así como la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación la Agricultura, en cuanto al hecho de tomar conciencia acerca de la vital importancia que tiene la preservación y cuidado de los bosques para la supervivencia de la especie humana –y de otras miles de especies en peligro de extinción–, en función de que los bosques juegan un rol esencial y crucial tanto en relación con la sostenibilidad del medio ambiente a largo plazo, como así también para la seguridad alimentaria, e incluso, en la disminución de la pobreza en aquellos países en vías de desarrollo.
Los directamente beneficiados por el cuidado de nuestros bosques seremos nosotros mismo, así como las futuras generaciones, las que no tienen la culpa de los actos irresponsables que hoy se comenten en contra de la preservación de los bosques de la Tierra… y contra la Humanidad misma.

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