domingo, 24 de enero de 2016

Inteligencia Emocional: la “ventaja competitiva” para ser felices y exitosos en la vida

Dr. Franco Lotito C. – www.aurigaservicios.cl

Si bien existen diversas definiciones que intentan capturar la riqueza y variedad de significados que implica el concepto “Inteligencia Emocional” (I.E.), una de las más utilizadas es aquella que señala que la I.E. alude a la habilidad para percibir, asimilar, interpretar, comprender y regular las propias emociones, así como las emociones de quienes nos rodean, promoviendo y facilitando, al mismo tiempo, el crecimiento emocional e intelectual de las personas.

La falta de esta cualidad es uno de los factores que hace –literalmente– sangrar a nuestro planeta debido, principalmente, a la presencia de injusticias, intolerancia, indiferencia y corrupción
La buena noticia al respecto de esta habilidad es que se puede APRENDER. Si bien, no es un proceso fácil, automático, ni rápido, las personas que están interesadas en su propio progreso emocional logran hacer notables avances, condición que les entrega grandes satisfacciones, tanto personales, como familiares y profesionales.
El Dr. Daniel Goleman fue la persona responsable de poner en boga en el mundo científico, académico, social y empresarial el concepto de “Inteligencia Emocional” como tal.
En varios de sus libros el Dr. Goleman destaca que la I.E. nos permite, entre otras cosas: (a) tomar conciencia de las emociones que constantemente nos embargan e inundan (miedo, enojo, tristeza, alegría, desesperación, etc), (b) identificar y comprender las emociones y sentimientos de quienes están en nuestro entorno cercano, (c) aprender –y saber– cómo tolerar las múltiples presiones y frustraciones que experimentamos en el trabajo, (d) reforzar nuestra capacidad de trabajar en equipo, (e) adoptar una actitud empática con los demás (lo que a su vez, nos entrega mayores posibilidades de desarrollo personal), (f) participar y convivir con las otras personas en un ambiente de paz, tranquilidad y armonía.
Adicionalmente, se ha probado que la Inteligencia Emocional es el complemento necesario e indispensable de la Inteligencia Racional (o Coeficiente Intelectual) para todo aquel individuo que se ha propuesto alcanzar logros en la vida.
El Coeficiente Intelectual (C.I.) –ni siquiera  en muy alto grado–, que no va acompañado de otras competencias y habilidades sociales, resulta ser absolutamente insuficiente para triunfar en la vida. El disponer tan sólo de un alto C.I., no alcanza para tener éxito y ser felices, ni en el mundo empresarial y académico, ni en la relación familiar y de pareja, ni tampoco para guiar y liderar adecuadamente a un grupo de personas.
En cambio, cuando un individuo medianamente inteligente, que tiene (y utiliza) su inteligencia emocional y social –que en este caso representaría aquella capacidad de entrar en contacto con las emociones propias y las emociones de los demás–, entonces a esta persona le resultará mucho más fácil y factible revertir las dificultades familiares y de pareja, resolver de manera apropiada los conflictos en el lugar de trabajo, mejorar los ambientes negativamente cargados, lograr liderazgos motivadores, y finalmente, manejar positivamente equipos de trabajo de alto rendimiento. Lo que se ha descrito más arriba, constituye lo que podríamos llamar una “ventaja competitiva”.
Es lo que sucede, cuando las personas están en grado de detectar las emociones que surgen en un momento de sus vidas –sin ponerles etiquetas psiquiátricas ni psicológicas–, y al mismo tiempo son capaces de preguntarse: (a) ¿qué es lo que ellos y los demás están sintiendo en ese instante?, (b) ¿qué es lo que todos ellos observan a su alrededor?, (c) ¿cuáles son las necesidades prevalentes en ese instante y  cómo pueden –entre todos–  satisfacer tales necesidades?
La mayoría de las personas desconoce que la I.E. se compone de cinco elementos o factores cruciales para que alguien pueda decir que es un sujeto con I.E., en que los tres primeros factores se relacionan directamente con uno mismo, en tanto que los últimos dos sólo se pueden evidenciar en relación con las demás personas. Revisemos los cinco factores:
1. El primer componente es el autoconocimiento, es decir, que el sujeto se conozca a sí mismo y pueda identificar de manera objetiva, tanto sus fortalezas como también sus debilidades, y en consecuencia, sea capaz de reconocer sus limitaciones y sepa cuándo debe pedir ayuda a los demás.
2. El segundo factor es la capacidad de auto-control o autodominio: las personas que poseen esta característica, son personas capaces de conservar la compostura bajo condiciones de estrés y mantenerse serenos y seguros en medio de una crisis.
3. El tercer factor se relaciona con la auto-motivación, es decir, son individuos que no requieren de terceros para emprender las actividades y acciones que sean necesarias para el logro de una meta determinada.
4. El cuarto elemento se vincula con la empatía, un aspecto crucial en el establecimiento de una relación positiva con los otros y que implica varios pasos: escuchar activamente a la otra persona, procurar comprender qué es lo que nos está transmitiendo el sujeto, generar un clima de confianza y, finalmente, ayudar a encontrar de manera conjunta una solución al problema que pudiera estar agobiando a nuestro interlocutor.
5. El quinto y último factor se relaciona directamente con la capacidad de trabajar de manera colaborativa –es decir, en equipo– con las demás personas, condición que permite la posibilidad de convivir con los otros seres humanos de manera serena, en paz y  en tranquilidad.
Si usted tiene –o está desarrollando– estos cinco factores, entonces usted puede tener la certeza que va en el camino correcto para alcanzar el éxito y la felicidad que se merece en la vida. Si es así, es usted muy afortunado(a) y puede darse con una piedra en el pecho, ya que demasiada gente en el mundo no es –ni será jamás– capaz de lograrlo.
De esta incapacidad, es de dónde surge tanta injusticia en el mundo, tanta violencia, abuso, desigualdad y destrucción.

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Nota: solo los miembros de este blog pueden publicar comentarios.