domingo, 15 de noviembre de 2015

Sedentarismo: el fuerte impacto negativo en la salud física y mental de las personas


Dr. Franco Lotito C. – www.aurigaservicios.cl
En vista y consideración de todas las repercusiones y  nefastos efectos que tiene esta “(in)conducta” humana sobre la salud de las  personas, se hace necesario dedicarle algunas palabras y un análisis más profundo.

Si bien el sedentarismo –en su versión primigenia– hace referencia a una forma de poblamiento de un determinado espacio geográfico, por intermedio del cual, una sociedad se establece en un lugar determinado,  permaneciendo durante muchos años en él, el concepto ha sido extrapolado al ser humano, en cuyo caso, hablamos de “sedentarismo físico”, es decir, la carencia y ausencia de actividad y ejercicio corporal, situación que, por lo general, pone al organismo humano en una condición de alta vulnerabilidad ante diversos tipos de enfermedades, especialmente de tipo cardíacas, aunque –como demostraré más adelante– no exclusivamente.
Por lo mismo, quiero adelantar algunos de los beneficios del acto (o hábito) de practicar algún tipo de actividad física de manera regular. Se puede aseverar, sin temor a equivocarnos, que el ejercicio físico es el mejor aliado para mantener la salud física, mental y espiritual: cualquier actividad física que hagamos constituye un recurso terapéutico necesario frente a muchas enfermedades  y factores que nos afectan. Además, nos ayuda a mantenernos sanos y en forma.
Investigadores como Fernández, López y Moral  destacan que aún cuando todos los sistemas del cuerpo humano están implicados en la realización de ejercicio físico, hay tres de ellos que son fundamentales y que presentan un mayor protagonismo: el sistema cardiovascular (corazón y vasos sanguíneos), el sistema respiratorio (vías aéreas y superficie de intercambio) y el sistema musculo-esquelético (huesos, articulaciones y músculos).
El ejercicio físico es, entre otros, anti-cancerígeno, anti-oxidante, anti-diabético, anti-obesidad, anti-envejecimiento, anti-demencia senil, anti-depresivo, anti-accidentes cardiovasculares. Ante toda esta evidencia científica, lo recomendable, entonces, para la salud personal, es realizar algún tipo de actividad física. Para que se entienda aún mejor lo que he señalando más arriba, pasaré a detallar algunos de sus múltiples beneficios. Usted decida:
1. El ejercicio físico evita el aumento de peso, por cuanto, toda actividad física practicada de manera regular previene la obesidad y ayuda a mantener el cuerpo en forma. Representa, asimismo, la clave para tener un peso saludable.
2. Se genera un incremento de la movilización y utilización de grasas, lo que conduce, progresivamente, a una disminución de la grasa corporal.
3. Previene de manera efectiva las enfermedades cardíacas: quienes realizan actividad física de forma habitual tienen menos probabilidades de padecer enfermedades a su corazón.
4. Evita o retrasa la aparición de la hipertensión arterial. Disminuye, asimismo, los valores de la tensión arterial en aquellas personas que son hipertensas.
5. Se genera un incremento de la capacidad aeróbica del organismo y, como consecuencia de ello, un incremento en la función del corazón.
6. Produce un aumento del tamaño del corazón por intermedio del aumento de las cavidades y del grosor de las paredes cardíacas.
7. Se produce una posible reducción de la mortalidad en aquellos pacientes que han sufrido un infarto al miocardio.
8. Se produce una mejora del sistema de fribrinólisis, mecanismo que retrasa la formación de coágulos no deseados en los vasos sanguíneos.
9. Mejora del transporte de oxígeno debido al aumento del número de glóbulos rojos.
10. Se genera un incremento de la capacidad pulmonar del organismo, al mismo tiempo que aumenta las condiciones de intercambio de gases.
11. Se genera un aumento de la ventilación máxima y una disminución de la frecuencia respiratoria.
12. Produce un incremento del colesterol HDL, una disminución del colesterol total y, en consecuencia, una disminución de la grasa corporal.
13. Evita el desarrollo de la diabetes, al mismo tiempo que ayuda a los diabéticos a controlar los niveles de azúcar presentes en la sangre.
14. Fortalece huesos y músculos por mejor llegada de la sangre: la realización de actividad física fortalece los músculos, tendones y ligamentos del cuerpo humano. Además, favorece tener huesos más fuertes (aumento o mantención de la densidad ósea), condición que disminuye en forma notable el riesgo de sufrir fracturas. Asimismo, retrasa la pérdida de masa ósea, evitando el riesgo y las graves consecuencias de sufrir de osteoporosis.
15. Mejora, de manera notoria, el bienestar general del individuo, evitando la ansiedad. La práctica de actividad física es recomendada en aquellos casos en que la persona sufre de depresión. Por otra parte, el acto de practicar  algún deporte de manera regular permite controlar el estrés que agobia al sujeto, debido a las descargas de energía que genera la práctica de actividad física.
16. Produce un aumento en la secreción de endorfinas, factor que brinda al organismo sensaciones placenteras y ayuda a liberar tensiones. En muchos casos, produce, incluso, un aumento de nuestra autoestima al sentirnos mejor y más seguros de nosotros mismos.
17. Entrega un mayor nivel de energía para todo el organismo. Al tener un buen estado físico y realizar actividades deportivas de manera habitual se tiene más energía y disminuye el cansancio diario.
18. La actividad física mejora  la digestión y regula el ritmo y tránsito intestinal, lo que nos hace sentir más fuertes vitales.
19. Aumenta la esperanza de vida: la práctica habitual de ejercicio físico alarga nuestra vida –al reducir los riesgos de contraer enfermedades–, mejorando nuestra calidad de vida.
20. Al igual que la práctica del buen humor y la risa, la realización regular de algún deporte mejora notablemente nuestro sistema inmunológico, elevando las defensas de nuestro cuerpo, haciéndonos inmunes y resistentes  a los ataque de muchos hongos, virus y bacterias que atacan diariamente a nuestro organismo.
21. Ayuda a regular el sueño: al realizar actividad física mejoramos la calidad del sueño, razón por la cual, al día siguiente nuestra mente está más clara, fresca y enfocada para efectos de desenvolvernos en las actividades diarias.
En función de todo aquello que se ha consignado más arriba, la recomendación final, entonces, es una sola: hágase el propósito de practicar algún tipo de actividad física de manera regular, ya que le hará muy bien a su salud.

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