domingo, 8 de noviembre de 2015

Cuidados de los pies de los adultos mayores

Guissella Yañez Torres
Jefa de Carrera Podología Clínica, Santo Tomás Osorno

El envejecimiento de la población constituye uno de los acontecimientos sociales y demográficos relevantes de las últimas décadas. La creciente población de adultos mayores debe ser integrada al desarrollo, a la modernidad y especialmente a la salud. Es por eso que hoy en día le damos tanta importancia y cuidados al adulto mayor.


Es común que las personas de este grupo presenten problemas en los pies, de hecho son el principal grupo etario que acude a la atención podológica y por eso, en el mes del adulto mayor se realizan actividades enfocadas a ellos.  El dolor puede ser un factor que imposibilite desarrollar sus actividades de la vida diaria y los problemas más frecuentes son: deformaciones de los dedos, de las uñas, juanetes, pie diabético y algunas infecciones.

El mejor tratamiento para las deformaciones es educar al paciente en cuanto al uso del calzado, descartando los zapatos en punta y con taco alto (para evitar torceduras o posteriores fracturas). Una vez aparecidas estas deformaciones, debe usarse un calzado cómodo y ancho, que brinde estabilidad y seguridad, ayudarse con aparatos que eviten el roce de los dedos con el calzado como protectores de silicona o gel.

Hoy en día las infecciones más comunes se deben a hongos y bacterias que pueden comprometer la piel y las uñas. Para evitarlas, es importante mantener un buen aseo y un correcto secado después del baño ya que la humedad en nuestros pies es el factor desencadenante de las infecciones. En cuanto a las heridas de los pies, éstas suelen ser frecuentes y graves, especialmente en adultos mayores que sufren de diabetes mellitus y de mala circulación sanguínea. Estos pacientes no deben dejarse estar: tienen que consultar médico y podólogo de manera inmediata.

Por otra parte, la piel del adulto mayor es más frágil y menos elástica, por lo que la humectación y lubricación diaria son fundamentales con cremas hidratantes que permitan que la piel no se reseque y evite formar grietas en los pies.

Es importante tomar conciencia de que los controles de salud del adulto mayor, especialmente el podológico para tener un buen cuidado de sus pies, manteniéndolos en condiciones óptimas, son fundamentales para asegurar una mejor calidad de vida. Es primordial entonces contar con el apoyo de la familia o del cuidador, que generalmente son quienes lo acompañan a sus controles habituales.

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